Ponemos a disposición de nuestros lectores el cartel que con motivo del congreso mundial abortista ha diseñado la Comunión Tradicionalista Carlista en Andalucía. Estos carteles, en formato A3, ya están pegándose por las calles de Sevilla, convocando a las concentraciones contra el conciliábulo de la muerte que con apoyo institucional de la Junta de Andalucía va a celebrarse en nuestra ciudad próximamente. Para ver el cartel ampliado, pinchar sobre la imagen.
De igual modo, si alguien quiere descargar el cartel para imprimirlo y pegarlo de forma autónoma, puede hacerlo pinchando en este enlace, donde accederá al cartel en formato PDF.
Recordamos a todos que LOS PRÓXIMOS JUEVES, VIERNES, SÁBADO Y DOMINGO los carlistas protestaremos ante el hotel Sol – Melia de Huerta de la Salud (Sevilla) contra el congreso de los abortistas. Acudiremos con nuestras banderas y pancartas.
Como seguramente sabréis por las noticias publicadas en la prensa o por informaciones de diversas redes sociales, durante los próximos días 21, 22 y 23 tendrá lugar en Sevilla el IX Congreso MUNDIAL de Profesionales del Aborto y la Contracepción. Un congreso donde se debatirán las diferentes técnicas abortistas que resumen eufemísticamente, las diferentes maneras y formas de matar a niños dentro del vientre de sus propias madres.
El cuento chino del progreso impulsado por la Junta; las mandangas de la segunda, tercera o cuarta modernización; los estómagos agradecidos y las voces calladas a golpe de subvención; el PSOE-A; José Antonio “a dedo” Griñán; Chaves “el huido en medio de la legislatura”; los sindicalistas hartos de jamón de bellota… todas las mentiras del Régimen socialista andaluz vuelven a quedar en evidencia.
Vamos con un tema estrella: Las autonosuyas. Otra vez refiriendo el pestífero buenismo rousseaniano, no pocos liberales de la derecha siguen diciendo que las autonosuyas tienen un fondo bueno; algunos balbucean que apoyaron el tema en Andalucía “por no ser menos que vascos y catalanes”.
Quisiera compartir un texto con todos los lectores de este blog. Lo escribió, en la primavera de 1932 y en las páginas del periódico tradicionalista “El Observador”, don Manuel Fal Conde bajo el pseudónimo de A.C. Buche. El artículo está enmarcado en el contexto de la persecución religiosa por parte de los poderes republicanos, de la legislación restrictiva a la práctica pública de la fe católica, de la retirada de crucifijos en las aulas de las escuelas… de todo eso que en los años treinta hizo la República y que hoy se empeña en repetir, en una nueva intentona, el Gobierno socialista de Rodríguez Zapatero.
Una de las modas liberales por antonomasia es meter la pata hasta el corvejón en las Independencias Americanas. No en vano recordemos que fue Riego, un caudillo liberal el que traicionó al ejército español impidiendo el refresco de tropas para Ultramar, y ellos bien que lo celebran, como celebran y premian cualquier traición.
Si se dieran premios a la demagogia, la Junta de Andalucía se llevaría el primero “cum laude” en todas las convocatorias. La penúltima de las estafas mediáticas a las que nos tiene acostumbrados la Administración andaluza llega ahora en forma de “memoria histórica”.
Les comunicamos que ya está en distribución el número correspondiente al mes de octubre de 2010 de Quintillo’34.
Los liberales, dignos tutores de los nacionalismos, toman la Historia como escogiendo la oferta más conveniente de un supermercado, e intentan adecuarla a sus mundos imaginarios.
Decía un correligionario en este cuaderno de bitácora del carlismo andaluz que Blas Infante y su esperpéntica “doctrina” no debería ser objeto de nuestra atención. Vive Dios que tiene razón. Mas así como es cierto que muy poco ha calado, también es cierto que si día de hoy uno muestra lógica repugnancia frente al trapo de regusto islamista con el ridículo escudo del domador que pisotea el blasón gaditano, automáticamente es tachado de “antiandaluz” por tirios y troyanos. Y un servidor, por cuyas venas fluye sangre del Aljarafe, la Campiña y la Sierra Sur desde sus más remotos tatarabuelos, está ya hasta allí donde dijimos de eso.