Carlistas sevillanos han participado en las protestas de vecinos de Sevilla Este -y otros barrios- por la imposición del llamado «tranvibús».
Desde el poder político se ha elegido un medio de transporte que tiene más de elemento de propaganda y restricción de la movilidad de los vecinos que de servicio público. Con el elemento propagandístico de un medio de transporte «ecosostenible», en un distrito que necesita soluciones de transporte público se ha impuesto lo que no es más que un autobús eléctrico que además ha sido acompañado de restricciones, eliminación de zonas de aparcamiento y carriles de circulación y, fieles a sus proyectos de la agenda 2030, limitación de la capacidad de movimiento de los vecinos y trabas al transporte y propiedad privada.
Bien están las inversiones en transporte público que sirvan a los vecino y faciliten su vida. Pero estaremos siempre en la denuncia de proyectos de lavados de cara «ecosostenibles» que en lugar buscar esa facilidad y servicio sean herramientas de control y limitación de movimientos.
NOTA DE PRENSA DE LA COMUNIÓN TRADICIONALISTA CARLISTA
UN SISTEMA CORRUPTO
(10/6/25. NOTA DE PRENSA) – Pedro Sánchez puede manipular las instituciones a su antojo y ponerlas al servicio de los enemigos de España porque un día fue presentado por la propaganda como la honradez personificada que venía para poner fin a la corrupción de los otros. Ahora, siete años después, en un previsible movimiento pendular, es Sánchez (y su familia) quien se ha convertido en el blanco de todas las críticas, como si fuera nuestro único problema. El mismo cuento de siempre con distintos personajes.
El sistema de la dictadura partitocrática que padecemos, tal como fue diseñado en la Transición, funciona de esta manera: la propaganda oculta la historia de los hechos recientes; cada noticia tapa la del escándalo anterior; los fanáticos de cada partido son programados para dolerse solamente de las corruptelas de sus adversarios. De esta forma la corrupción se perpetúa porque si todos son corruptos al final nadie es corrupto. La corrupción se enquista y se institucionaliza.
Los carlistas, llevamos casi 200 años señalando los males del sistema liberal y la trampa del partidismo. Un sistema que nació para aniquilar a la verdadera España utilizando la mentira como herramienta destructiva. La corrupción en España no es una anomalía de Sánchez, no es cosa de la actual mafia socialista, no es una característica exclusiva ni del PP ni del PSOE. Es la gasolina que necesita el sistema para seguir funcionando. Para disponer de una casta obediente a los siniestros dictados globalistas; para mantener un entramado de chiringuitos y de estómagos agradecidos; para secuestrar con un relato propagandístico sesgado la voluntad de millones de votantes cuya conclusión práctica es: “sí, son corruptos, pero son nuestros corruptos”.
Siempre ha habido corrupción, personas que enfrentadas a la ocasión propicia han sucumbido a la tentación del dinero fácil o de una vida cómoda. Sería importante recuperar instituciones clásicas de nuestra tradición política como el juicio de residencia o el mandato imperativo. El problema de la modernidad, el que generaron las revoluciones liberales, es sin embargo más profundo porque al desligar la economía de la moral justificaron e institucionalizaron el engaño, el abuso al débil y el robo. Además, por encima de los casos individuales, los partidos políticos, por su propia estructura, se han convertido a menudo en auténticas bandas más preocupadas por defender a los suyos que al bien común.
La lucha contra la corrupción de los poderosos no puede pues limitarse a perseguir las últimas consecuencias, los últimos escándalos. Ha de ser una lucha constante y estar dirigida a combatir las raíces mismas del problema:
Es preciso limitar el poder excesivo del estado; hacer que la política vuelva a ocuparse de lo suyo y liberar a los cuerpos sociales naturales de las garras de una administración desmesurada.
Hay que eliminar la misma idea de partido político. Los partidos podrían constituirse de forma coyuntural en torno a asuntos puntuales y opinables, pero no para dividir de forma institucionalizada la vida política.
Hay que devolver a los tribunales su independencia para que en nombre del rey (legítimo) y al servicio de la Justicia puedan someter a todos a la ley.
Por último, cualquier esfuerzo será inútil si no viene acompañado de una regeneración moral de España. Una vuelta a nuestras raíces católicas que son las únicas que, en última instancia, pueden ayudar al establecimiento de un buen gobierno.
Junta de Gobierno de la Comunión Tradicionalista Carlista
En días pasados, la Junta Regional Carlista en Andalucía ha remitido el siguiente mensaje a los obispos de la región:
La Junta de Gobierno de la Comunión Tradicionalista Carlista de Andalucía, se dirige a Vuestra Excelencia para expresarle, en nombre propio y en el de todos sus correligionarios, sus más sentidas condolencias por el fallecimiento de Su Santidad el Papa Francisco, con el deseo de que Dios le conceda la paz y el consuelo en esta difícil hora a usted y a toda la comunidad diocesana.
Unidos en oración con toda la Iglesia, imploramos al Espíritu Santo que asista con su especialísima gracia al Colegio Cardenalicio en la próxima elección del Sumo Pontífice.
Atentamente,
Junta de Gobierno CTC Andalucía
Animamos a todos nuestros seguidores y amigos a elevar oraciones por su eterno descanso así como por el próximo cónclave.
El pasado 15 de marzo de se celebró Asamblea General de la CTC Andalucía en el Círculo Carlista Virgen de los Reyes de Sevilla, que fue convocada con el propósito de renovar la Junta Regional tras el reciente fallecimiento de nuestro presidente, don Manuel Onrubia Baturone, q.e.p.d.
Dado que a la convocatoria sólo se presentó una candidatura, quedó proclamada en el acto.
La nueva Junta Regional está compuesta por los siguientes correligionarios:
Presidente: Antonio Urzáiz Gutiérrez de Terán
Secretario: Javier Moreno Carrero
Tesorero: Ángeles Barrau Lena
Vocales: Enrique Izquierdo Corbí, Gonzalo García Yangüela y Fernando Bernáldez González de Aguilar
En el día de los Santos Inocentes del año 2024, a la finalización de nuestra convocatoria mensual del Rosario por la Vida en Sevilla, se ha procedido a la lectura de un manifiesto del Circulo Carlista Virgen de los Reyes de Sevilla y de la Junta Regional de la Comunión Tradicionalista Carlista en Andalucia.
les dejamos a continuación grabación de la lectura y texto del manifiesto.
La Junta Regional de la Comunión Tradicionalista Carlista de Andalucía y el Círculo Carlista Virgen de los Reyes desea a todos su afiliados, correligionarios y simpatizantes una Feliz y Santa Navidad. Que el Niño Jesús que nace en estos días de Pascua colme a vuestras familias de la mayor de las dichas y que Su Sagrado Corazón bendiga vuestros hogares.
Igualmente deseamos que el Año Nuevo nos mantenga firmes de la defensa de Dios, la Patria, los Fueros y el Rey.
¡FELIZ Y SANTA NAVIDAD!
Junta Regional de la Comunión Tradicionalista Carlista de Andalucía
(Imagen: Puerta del Nacimiento de la Catedral de Sevilla)
El próximo viernes 22 de noviembre se celebrará (D.m.) Santa Misa en sufragio por el alma de D. Manuel Onrubia Baturone, Jefe Regional de la Comunión Tradicionalista Carlista en Andalucía.
Tendrá lugar en la parroquia de San Sebastián de Sevilla (C/ San Salvador, 1) a las 20:30 horas.
Se ruega a todos nuestros correligionarios, simpatizantes y amigos la asistencia a esta Santa Misa, y oraciones a Dios Nuestro Señor por su alma.
Dale Señor el descanso eterno y brille para él la luz perpetua. Descanse en paz. Amén.
La Junta Regional Carlista en Andalucía, ante la desaparición del comercio y la hostelería tradicional.
(13/11/2024 – NOTA DE PRENSA)
Desde el Círculo Carlista Virgen de la Reyes de Sevilla y la Comunión Tradicionalista Carlista en Andalucía, queremos expresar nuestra preocupación y pesar ante la creciente desaparición del comercio y la hostelería tradicional en nuestras ciudades, sustituida progresivamente por cadenas de franquicias que carecen de la autenticidad y el encanto que caracteriza a nuestros establecimientos locales.
En estos días ha aparecido en la prensa local que la Plaza de la Alfalfa ha dejado de contar con el último de sus bares que servían el desayuno típico de café y tostada, uniéndose a la corriente que va cambiando nuestros locales tradicionales por otros adaptados a las costumbres de los turistas que nos visitan, suponiendo además una merma en la calidad de los productos ofrecidos y la mayoría de las veces en las condiciones económicas y sociales de los trabajadores de la hostelería. Una corriente basada en la globalización neoliberal que es la misma corriente responsable de esa burbuja especulativa que está expulsando a los vecinos de los centros históricos de las ciudades, convertidas en parques temáticos y generando un crecimiento desmesurado del precio de la vivienda, con un impacto enorme en la economía y población locales.
El aumento de las franquicias uniformizadas, que se asemejan a las que se pueden encontrar en cualquier otro destino turístico, no sólo amenaza con diluir la esencia de nuestra ciudad, sino que la convierten, al igual que tantos otros destinos, en ciudades uniformes, difíciles de diferenciar. Cuando consigan su objetivo de que todas las ciudades sean iguales ¿qué les quedará para ofrecer al turista? ¿cómo podrán venderles el encanto de pasear por una calle salpicada de los mismos «estarbacs», «macdonals» y «burguerquines» que pueden encontrar en cualquier otro sitio?
Llamamos a las autoridades locales y a la sociedad en general para que trabajemos juntos en la protección y promoción de nuestros comerciantes y hosteleros tradicionales. Si queremos defender Sevilla, es vital apoyar a los pequeños empresarios, incentivar el emprendimiento local y preservar así la autenticidad de nuestras calles y plazas.
Creemos firmemente que una Sevilla tradicional es una Sevilla más atractiva, tanto para sus residentes como para sus visitantes. Y, en una época en la que todo lo quieren supeditar a la etiqueta de la sostenibilidad, nuestras ciudades sólo serán sostenibles con otro modelo turístico que respete sus tradiciones.
Junta Regional de la Comunión Tradicionalista Carlista en Andalucía.
(10/11/24. NOTA DE PRENSA) – España entera, desde el fatídico 29 de octubre, sigue latiendo en Valencia y asiste con un desapego cada vez mayor al ridículo protagonizado por el sistema partitocrático.
La gota fría caída sobre Valencia, fenómeno natural recurrente típicamente mediterráneo, ha tenido esta vez unas consecuencias desastrosas por varias razones:
Ha fallado la política preventiva: no se han cumplido los planes de obras hidráulicas que estaban previstas; no se han limpiado ni controlado los cauces; no se ha limitado la urbanización de zonas claramente inundables. El sistema político vive en un permanente electoralismo, no sirve para gestionar el bien común en el largo plazo.
Teniendo más medios que nunca, satélites, alarmas, equipos de emergencia… no se ha avisado a la población afectada con la antelación debida. Además, la mala gestión de los cargos políticos ha contagiado a instituciones que debieran ser ejemplares en su eficacia como la AEMET o la Confederación Hidrográfica del Júcar.
La falta de reacción de los gobiernos central y regional en las primeras horas -que habría requerido la declaración de un “Estado de Alarma nivel 3”- ha dejado a las víctimas desamparadas. El lema que mejor está reflejando cierto estado de ánimo es “el pueblo salva al pueblo”. Una frase pesimista y con dejes anarquistas que da por perdidos los principios sociales básicos de orden y autoridad.
La inmediata respuesta de un generoso voluntariado local, regional y nacional, de organizaciones diversas y de la Iglesia es lo que realmente ha llevado consuelo material y espiritual a las víctimas.
Los poderes constituidos y sus apéndices mediáticos han aparecido más preocupados por apuntalar los discursos alarmistas del cambio climático y la Agenda 2030, que por socorrer eficazmente a las víctimas. La tardía movilización del ejército, el ninguneo y desprecio hacia el voluntariado, la ausencia de empatía con los vecinos, la falta de transparencia en la publicación del número de fallecidos… La desconfianza hacia las instituciones es tal que ya son muchos los que llegan a afirmar que de una u otra forma se ha buscado a propósito incrementar el volumen de la catástrofe.
En nuestra anterior nota de prensa del 1 de noviembre decíamos que “Existen dudas fundadas sobre si la clase política está siendo capaz de coordinar correctamente todos los esfuerzos…” Ya no hay dudas. Esta es la peor clase política de nuestra historia. La visión cortoplacista típica del sistema partitocrático, el cainismo crónico entre siglas, la ineptitud de los que prosperan en un sistema que premia a los más inútiles e inmorales produce los resultados que estamos viendo. La catástrofe de Valencia les viene grande, cualquier responsabilidad les viene grande. Nunca tuvieron los gobiernos tantos medios a su alcance y nunca fueron tan torpes para dirigirlos. Sumen a ello una sociopatía evidente que les hace maltratar a los ciudadanos cada vez que abren la boca. Prepotencia y estupidez a partes iguales. Cada vez son más las voces que hablan de la España del 78 como un estado fallido. Es hora de que la sociedad aprenda a vivir y a organizarse, libre de la tiranía de los partidos. Este sería un primer paso necesario para aspirar a la reconstrucción del orden político tradicional que nuestra patria necesita, y por el que el Carlismo lleva luchando 190 años.
Mientras tanto, sigue activa nuestra campaña de recogida de fondos en este número de cuenta que está ya beneficiando de forma directa, sobre el terreno, a los más necesitados: