Transcr
ibiendo a Nicolás Salas en su título " Sevilla fué la clave" y estando todavía con la resaca de las pasadas elecciones autonómicas en Andalucía, no me queda más que dar, desde este humilde blog, mi más sincera enhorabuena, principalmente a los tres partidos que han sacado mayor número de votos, a saber: PP, PSOE-A, e IULV-CA pues según sus propios dirigentes, cada uno de ellos ha ganado las elecciones sin discusión alguna; unos porque aunque no gobiernen, han logrado un hito histórico-ganar las elecciones. Otros porque aunque no han ganado,van a gobernar. Y los terceros porque aunque se han jactado numerosas veces de no ser como los otros dos partidos, con alguno de ellos partará para poder gobernar.
Y sí Srs., no se confundan, pues los tres partidos tienen razón. Los tres han ganado las elecciones, ya que seguirán repartiéndose el PASTEL democrático, aunque las porciones varien un poco. Porque estar en política para ellos no es gestionar lo mejor posible los bienes que les confíamos, sino repartírselo entre sus compinches y amigotes, como bién saben ellos. Sigue leyendo
Los datos no están actualizados. Pertenecen a hace un par de años, cuando se publicó el libro La Casta. El increíble chollo de ser político en España” escrito por el periodista Daniel Montero y publicado por la Esfera de los Libros, que ya mencionamos en este blog. También falta en la lista el auténtico reguero de dinero público que va a parar a las arcas de los sindicatos (¿correa de transmisión del Estado democrático? Ummm…), que no se nutren precisamente de lo que aportan sus afiliados. E igualmente faltan datos de los aledaños de la Casa del Jefe del Estado, así como las explicaciones de la procedencia de la fortuna personal del propio Don Juan Carlos. Pero da igual, esta lista de cuarenta y dos es muy ilustrativa. Y a día de hoy, las cifras son aún más estremecedoras. Ya indicaremos aquí algunos apuntes de las corruptelas de la era ZP, donde los límites de la corrupción han alcanzado cotas estratosféricas, y que el Gobierno del Partido Popular no está en disposición de cambiar.
Confieso que soy de una generación nacida durante los últimos años del Franquismo y educada en los primeros de la Transición, cuando todavía ni la LOGSE ni la LOE habían hincado el diente en las tiernas mentes infantiles de los niños de entonces. Eran tiempos en los que, (aun sin estar en un colegio religioso), los alumnos se ponían de pie al entrar el profesor en la clase, se rezaba al iniciar el día y el crucifijo presidía las aulas de todos los centros escolares. La clase de religión, eso sí, era impartida por un sacerdote; a los profesores se les trataba de “don Fulano” ó “don Mengano”, se levantaba la mano antes de hablar, no se comía chicle durante las horas de clase, los profesores nos hablaban de “usted” y se dirigían a nosotros por nuestros apellidos. Los mejores estudiantes eran becados por el Estado y se daban diplomas de reconocimiento a los mejores expedientes académicos, mientras que los peores estudiantes solían repetir curso en función de sus suspensos al final del ejercicio. En el recreo jugábamos “al cielo voy”, al fútbol ó a la guerra y comíamos bocadillos de salchichón envueltos en papel de plata. Las clases eran diferenciadas por sexos, de manera que jamás estuve en una clase mixta ni en los dulces años del la E.G.B. ni en los posteriores de B.U.P. y C.O.U. Y debo confesar, de igual manera, que no sólo no estoy traumatizado por ello, sino que los recuerdos que conservo de aquella época son extraordinarios. .jpg)
rancia es un país de contrastes. Como todos al fin y al cabo.