Rosario por la Vida: Sevilla, junio 2021

Como cada último sábado de cada mes, el próximo 26 de junio volveremos a concentrarnos ante el Palacio de San Telmo de Sevilla para el rezo del Rosario por la Vida, en desagravio por las leyes contrarias a la vida y dignidad humanas (aborto, eutanasia, experimentación con embriones, cirujías de «cambio de sexo», reproducción artificial…) y pidiendo por su derogación total.

Estas materias no pueden ser objeto de debate político, pues están por encima del mismo. La dignidad humana no procede de del consenso, de la legislación ni de tratados internacionales. Toda persona tiene una dignidad que debe ser defendida en cuanto que es criatura de Dios dotada de un alma inmortal.

La cita, como es habitual, será a las doce del mediodía.

Acude y difunde.

Nota: Como es habitual, la subdelegación de gobierno nos advierte de que debemos cumplir medidas de distancia interpersonal y mascarilla individual durante el acto, amenazándonos con suspenderlo y sancionarnos en caso contrario. Por ello rogamos a los asistentes contemplen dichas normas.

Rosario por la Vida, 29 de mayo en Sevilla

Mantenemos la convocatoria para cada último sábado de mes concentrarnos en oración en desagravio y súplica por el fin de las leyes que permiten el aborto, la eutanasia, la experimentación con embriones, la manipulación de los mismos en laboratorios con cualquier fin (como la fecundación artificial), las leyes que permiten e incluso impulsan la manipulación del cuerpo humano para los llamados «cambios de sexo» que no son tal porque la persona tiene un sexo asignado por la biología, no por la ideología ni la ley ni la cirugía…

En definitiva, contra todas las leyes contrarias a la vida y la dignidad de la persona. Y lo hacemos porque éstas no son sujeto de debate ni consenso político, ni se fijan por declaraciones internacionales ni por nuevos órdenes mundiales.

La cita será el sábado 29 de mayo a las 12 del mediodía en Sevilla, ante el Palacio de San Telmo.

Nota: Debido a la normativa impuesta con ocasión de la enfermedad del coronavirus, la delegación de gobierno nos obliga a cumplir las medidas impuestas (mascarilla y distancia interpersonal) bajo amenaza de disolver el acto, por lo que rogamos su cumplimiento para evitar sanciones.

Rosario por la Vida, 24 de abril en Sevilla

Por tercer mes consecutivo el Circulo Carlista Virgen de los Reyes y la Junta Regional de la Comunión Tradicionalista Carlista en Andalucía convoca el rezo del Rosario por la Vida, en desagravio por las leyes contrarias a la Vida y Dignidad Humana y en petición de su total derogación. Invitamos a todos los que defiendan la vida y dignidad humanas a participar en el mismo.

Será el último sábado del mes de abril, día 24, a las 12 del mediodía y en el mismo escenario de los dos anteriores, en la Avenida de Roma, ante el Palacio de San Telmo.

Informamos a los asistentes de que la autoridad política impone el cumplimiento de medidas covid en vigor (uso de mascarilla y distancia interpersonal) bajo amenaza de disolver la concentración y aplicar sanciones en caso contrario. Por esa razón nos vemos obligados a pedir colaboración por su parte en el cumplimiento de dichas medidas.

Recordamos el Manifiesto por la Vida que elaboró la nuestra Secretaría General en la primera convocatoria, el pasado mes de febrero:

MANIFIESTO EN DEFENSA DEL SER HUMANO

La dignidad humana se funda en ser el hombre la única criatura creada por Dios a imagen y semejanza suya; y luego en haber sido reconciliado con Dios por medio de la muerte en Cruz de Nuestro Señor Jesucristo.

Buscar la dignidad de ser humano en escuelas filosóficas supuestamente humanitarias, o en ideologías políticas mentirosamente «democráticas», o en la ciencia, llevan al hombre a un callejón sin salida en el que acaba siendo imposible la defensa de su propia dignidad.

La experiencia nos demuestra esta realidad, pues supuestamente en todos los países occidentales rigen la mal llamada «Declaración Universal de los Derechos Humanos» aprobada en París el 10 de diciembre de 1948. Y entre estos supuestos Derechos Humanos se encuentra su propia dignidad, según establece el artículo 1 de tal declaración. Y sin embargo, en todos estos países se ha ido estableciendo progresivamente el aborto provocado, la fecundación artificial, la eutanasia y los tratamientos e intervenciones mutiladoras para conseguir, supuestamente, el cambio de sexo.

Si se ha llegado a legalizar estos actos aberrantes aun estando en vigor el citado artículo 1 de la Declaración Universal de Derechos Humanos es porque en efecto las declaraciones políticas y/o jurídicas que no tienen su fundamento en el derecho natural no hacen más que fundar supuestos derechos que no son más que quimeras y monstruos que acaban por devorar al ser humano, a aquel que dicen querer proteger.

Su Santidad Pío XII se negó a suscribir esta Declaración de supuestos derechos humanos por cuanto sabía que, en efecto, es perverso construir un ordenamiento social, político y jurídico al margen de la ley moral escrita por el Creador en los corazones de los hombres: el derecho natural.

Los Carlistas sabemos que la moral y el derecho tienen un carácter propio que es preciso salvaguardar; expresan el orden de la conciencia y el de la ley, y las relaciones, a que obedecen, prohíben tanto separarlos como confundirlos plenamente. Y sabemos que entender que el derecho natural, por el mero hecho de serlo, no reivindica su positivación es una consecuencia de la radical separación entre moral y derecho, dogma esencial del positivismo, que es el mal que hoy sufrimos, y que vuelve sus armas contra el ser humano.

Hoy para nuestros políticos y legisladores la Ley ya no es la «ordenación de la razón al bien común, promulgada por quien tiene al cuidado de la comunidad». Para nuestros políticos y legisladores la ley no es más que un acto de voluntad al margen de la razón y del bien común; un acto que solo necesita del número (la mayoría de un parlamento) para ser aprobada.

Por eso los Carlistas llamamos a todos los hombres de buena voluntad a luchar contra este estado de cosas. A luchar de verdad y desde los principios contra el aborto, contra la eutanasia, contra la manipulación genética y contra la ideología de género. Para ello hemos de recordar, a tiempo y a destiempo:

  • Que el hombre está dotado de su dignidad por el acto creador de Dios, que es el único origen de la dignidad del hombre. Buscar el origen de la dignidad en cualquier otro fundamento acaba en el callejón moral en el que nos encontramos.
  • Que el hombre está dotado de un alma inmortal, y que su objeto en esta vida es honrar y alabar a Dios, y buscar la vida eterna. Y que la Ley debe facilitar la consecución de estos fines, no estorbarlos.
  • Que la Ley no es ley, sino simple apariencia de Ley, cuando no respeta el derecho natural ni busca el bien común.
  • Que al no ser leyes sino apariencia de leyes, estas que hacen pasar por derechos el aborto provocado, la eutanasia, la manipulación genética, y todas las enormidades de la ideología de género; es nuestro deber oponernos a ellas, e incluso desobedecerlas.
  • Y finalmente, que no acabaremos con estos crímenes “tolerados” por el poder mientras no fundamentemos la sociedad en la seguridad de que la Verdad existe, y que es reconocible por el solo ejercicio de la razón humana. Y que esta Verdad a la que el hombre de buena voluntad puede acceder por el solo camino del uso de su razón (sin necesidad de revelación divina ninguna) es que Dios existe, y que ha establecido una serie de leyes naturales que deben ser respetadas.

Hoy por hoy, estas verdades de catecismo que acabamos de resumir solo pueden ser defendidas por el Carlismo. Pues hay otros grupos humanos que son provida, pero se empeñan en defender la vida dando por buenos los fundamentos supuestamente democráticos que nos traído hasta aquí. Eso es un error, pues creer que se puede defender la dignidad humana intentando alcanzar una mayoría de la población contraria al aborto, o a la eutanasia, o a ideología de género es un error. Y es un error porque la justicia de una norma no está en relación con el número de personas que la apoyen, sino en razón al reconocimiento que la ley haga de la ley natural. Reconocer que la Ley es Ley porque la apoye la mayoría, es mantener el estado actual de cosas, que se funda, precisamente, en la perversión del sentido de la justo y lo injusto, de la ley y del orden.

Rosario por la Vida: 27 de marzo en Sevilla

El mes pasado iniciamos desde la CTC y el Círculo Carlista Virgen de los Reyes de Sevilla la campaña Rosario por la Vida, pidiendo por el fin de TODAS las legislaciones contrarias a la vida y la dignidad humana que impone el régimen liberal.

El próximo sábado 27 de marzo volveremos a unirnos en oración por esta intención. Será a las 12 del mediodía y de nuevo frente al Palacio de San Telmo.

Nuestra intención es mantener esta convocatoria los últimos sábados de cada mes. Os esperamos.

Rosario por la Vida, jueves 25 en Sevilla

Desde la Comunión Tradicionalista Carlista se han convocado los Rosarios por la Vida, en defensa del Ser Humano y oposición a las leyes contrarias a la vida y dignidad humana expelidas por el régimen liberal (aborto, eutanasia, manipulación de embriones, cambios de «género», etc.)

En Sevilla nos reuniremos el próximo jueves 25 de febrero a las 7 de la tarde en el Paseo de Roma, delante del Palacio de San Telmo, sede de la presidencia de la Junta de Andalucía, para rezar el Santo Rosario.

Convocatoria Rosario por la Vida en Sevilla, 25 de febrero.

Nota importante: La delegación de gobierno nos ha denegado la convocatoria como acto público, por tanto desde el Círculo Carlista Virgen de los Reyes llamamos a quien nos quiera acompañar a hacer grupos para el rezo del Santo Rosario no mayores a veinte personas, contemplando las medidas de seguridad, higiene y distancia impuestas por la autoridad política.

Acompañamos el Manifiesto redactado por la Secretaría General de la Comunión Tradicionalista Carlista.

MANIFIESTO EN DEFENSA DEL SER HUMANO

La dignidad humana se funda en ser el hombre la única criatura creada por Dios a imagen y semejanza suya; y luego en haber sido reconciliado con Dios por medio de la muerte en Cruz de Nuestro Señor Jesucristo.

Buscar la dignidad de ser humano en escuelas filosóficas supuestamente humanitarias, o en ideologías políticas mentirosamente «democráticas», o en la ciencia, llevan al hombre a un callejón sin salida en el que acaba siendo imposible la defensa de su propia dignidad.

La experiencia nos demuestra esta realidad, pues supuestamente en todos los países occidentales rigen la mal llamada «Declaración Universal de los Derechos Humanos» aprobada en París el 10 de diciembre de 1948. Y entre estos supuestos Derechos Humanos se encuentra su propia dignidad, según establece el artículo 1 de tal declaración. Y sin embargo, en todos estos países se ha ido estableciendo progresivamente el aborto provocado, la fecundación artificial, la eutanasia y los tratamientos e intervenciones mutiladoras para conseguir, supuestamente, el cambio de sexo.

Si se ha llegado a legalizar estos actos aberrantes aun estando en vigor el citado artículo 1 de la Declaración Universal de Derechos Humanos es porque en efecto las declaraciones políticas y/o jurídicas que no tienen su fundamento en el derecho natural no hacen más que fundar supuestos derechos que no son más que quimeras y monstruos que acaban por devorar al ser humano, a aquel que dicen querer proteger.

Su Santidad Pío XII se negó a suscribir esta Declaración de supuestos derechos humanos por cuanto sabía que, en efecto, es perverso construir un ordenamiento social, político y jurídico al margen de la ley moral escrita por el Creador en los corazones de los hombres: el derecho natural.

Los Carlistas sabemos que la moral y el derecho tienen un carácter propio que es preciso salvaguardar; expresan el orden de la conciencia y el de la ley, y las relaciones, a que obedecen, prohíben tanto separarlos como confundirlos plenamente. Y sabemos que entender que el derecho natural, por el mero hecho de serlo, no reivindica su positivación es una consecuencia de la radical separación entre moral y derecho, dogma esencial del positivismo, que es el mal que hoy sufrimos, y que vuelve sus armas contra el ser humano.

Hoy para nuestros políticos y legisladores la Ley ya no es la «ordenación de la razón al bien común, promulgada por quien tiene al cuidado de la comunidad». Para nuestros políticos y legisladores la ley no es más que un acto de voluntad al margen de la razón y del bien común; un acto que solo necesita del número (la mayoría de un parlamento) para ser aprobada.

Por eso los Carlistas llamamos a todos los hombres de buena voluntad a luchar contra este estado de cosas. A luchar de verdad y desde los principios contra el aborto, contra la eutanasia, contra la manipulación genética y contra la ideología de género. Para ello hemos de recordar, a tiempo y a destiempo:

  • Que el hombre está dotado de su dignidad por el acto creador de Dios, que es el único origen de la dignidad del hombre. Buscar el origen de la dignidad en cualquier otro fundamento acaba en el callejón moral en el que nos encontramos.
  • Que el hombre está dotado de un alma inmortal, y que su objeto en esta vida es honrar y alabar a Dios, y buscar la vida eterna. Y que la Ley debe facilitar la consecución de estos fines, no estorbarlos.
  • Que la Ley no es ley, sino simple apariencia de Ley, cuando no respeta el derecho natural ni busca el bien común.
  • Que al no ser leyes sino apariencia de leyes, estas que hacen pasar por derechos el aborto provocado, la eutanasia, la manipulación genética, y todas las enormidades de la ideología de género; es nuestro deber oponernos a ellas, e incluso desobedecerlas.
  • Y finalmente, que no acabaremos con estos crímenes “tolerados” por el poder mientras no fundamentemos la sociedad en la seguridad de que la Verdad existe, y que es reconocible por el solo ejercicio de la razón humana. Y que esta Verdad a la que el hombre de buena voluntad puede acceder por el solo camino del uso de su razón (sin necesidad de revelación divina ninguna) es que Dios existe, y que ha establecido una serie de leyes naturales que deben ser respetadas.

Hoy por hoy, estas verdades de catecismo que acabamos de resumir solo pueden ser defendidas por el Carlismo. Pues hay otros grupos humanos que son provida, pero se empeñan en defender la vida dando por buenos los fundamentos supuestamente democráticos que nos traído hasta aquí. Eso es un error, pues creer que se puede defender la dignidad humana intentando alcanzar una mayoría de la población contraria al aborto, o a la eutanasia, o a ideología de género es un error. Y es un error porque la justicia de una norma no está en relación con el número de personas que la apoyen, sino en razón al reconocimiento que la ley haga de la ley natural. Reconocer que la Ley es Ley porque la apoye la mayoría, es mantener el estado actual de cosas, que se funda, precisamente, en la perversión del sentido de la justo y lo injusto, de la ley y del orden.

Se quitaron la careta

El otro día a mi hija la pequeña le preguntaron en clase -a ella y a todas sus compañeras- que a qué partido votaban sus padres, si al PP o al PSOE…. Ella con gran sorpresa para nosotros, contestó que nosotros votábamos al PSOE. Me quedé de piedra. ¿Qué le hemos enseñado a nuestra hija? La interrogamos, la sometimos al tercer grado y por fin confiesa, y nos echa la culpa de su respuesta «es que vosotros siempre os metéis con el PP».

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Pero no importa

crisisSe blasfema contra Dios y su Iglesia, se insulta a los católicos y se profanan los templos católicos. Pero, no importa. En nuestra “sacrosanta” Constitución, se garantiza la libertad religiosa. Pero hay quienes dudan si se refiere sólo a la religión musulmana o también se refiere a la Católica.

Estamos sumidos en una crisis económica como no se había visto desde que en 1939 acabó aquella espantosa guerra de liberación del comunismo. Pero no importa. Tenemos una Constitución democrática que “nos hemos dados los españoles”.

La corrupción de la clase política española, es tan grade que es ya famosa en el mundo entero. Pero no importa. En España hay democracia.

Se practican al año miles de abortos de niños antes de que puedan nacer a la vez que se insulta y amenaza a los que defienden el derecho a la vida. Pero no importa. Con la actual democracia se respetan una gran cantidad de “derechos humanos” de casi todos.

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Los abortistas europeos nos señalan

Descarga el artículo pinchando aquíEn la edición de hoy de La Gaceta aparece un artículo en el que se da cuenta de un informe elaborado por un tal " Foro Parlamentario Europeo sobre Población y Desarrollo" señalando a diversas personas e instituciones que luchan activamente o se manifiestan en contra del aborto. En esa "lista negra" de los abortistas, que analiza treinta y dos países europeos, aparece la COMUNIÓN TRADICIONALISTA CARLISTA como el "partido más importante de España en la lucha por la vida", según señala el artículo de La Gaceta. Esta realidad, la tacha el autor del artículo de "sorprendente". No debería sorprenderse tanto La Gaceta de algo tan evidente. Y como evidencia tan clara no necesita demostración, nos permitimos desde nuestro blog llamar a la reflexión al autor del artículo y de paso al medio de comunicación en el que ha sido publicado. Porque no es precisamente el Partido Popular (¿verdad?) el partido que más se destaque en España en la lucha por los derechos de los no nacidos. Los abortistas europeos se dan cuenta de la realidad, que otros, los que deberían estar unidos con nosotros en la misma lucha, se empeñan en soslayar.

Para acceder al artículo en La Gaceta, pueden pinchar en este enlace, o bien descargarlo en formato imagen desde nuestro servidor pinchando sobre la imagen de la izquierda.

Plataformas ¿sociales?

Nunca me ha gustado hacer publicidad gratuita de nada ni de nadie y menos aún si sé que esa publicidad va a levantar cualquier tipo de ampolla que pueda hacer sentir simpatías ó animadversiones hacia el publicitado. Nunca ha querido atacar a quien he podido considerar como un potencial aliado en determinadas circunstancias y momentos. Jamás he creído conveniente ni acertado tirar piedras sobre el tejado de quien, en posibles ocasiones, pueda llegar a trabajar codo con codo con nosotros en la defensa de nuestro Ideario y de nuestro programa político aún cuando esa persona ó esa entidad no comparta al cien por cien la doctrina carlista. Quizás por ello, aún condenando “decretos unificadores” del pasado, todavía hoy no haya llegado a entender por completo las rivalidades y los “despellejamientos” entre quienes han sido compañeros de viaje en alguna causa común.

Ahora bien, todo tiene un límite y un punto de inflexión cuando te sientes reiteradamente menospreciado, atacado e, incluso, insultado en público. Me estoy refiriendo a determinadas posiciones y comentarios que, de manera directa e indirecta, hemos tenido que soportar los carlistas cuando hemos manifestado nuestra presencia en actos cuya defensa forma parte de forma intrínseca de lo que es nuestra Doctrina. Y entro de lleno en el asunto: Sigue leyendo

El ejemplo de Hungría

En esta Torre de Babel libertaria que es Europa desde que dejó de llamarse Europa para pasar a llamarse Unión Europea, nos encontramos con que, como dijo en su día Alfonso Guerra, “el que se mueve no sale en la foto”. Quiero decir con ello que el formar parte de esa Unión Europea, (que de verdadera unión tiene lo que yo de liberal…), conlleva el pago de un precio y un moderno vasallaje de cada país con respecto a la moderna entidad globalizante. Este vasallaje lleva a los países integrantes, (por lo menos a España, que si fuéramos franceses ó alemanes, otro gallo cantaría), a la renuncia expresa de gran parte de sus tradiciones, de su sistema económico, de su producción agraria, de su modo de vida y de sus costumbres. Dentro de todo eso, como es lógico, la Religión no se libra de la quema… Todo en Europa se ha convertido en una auténtica mescolanza amorfa alimentada por unos ideales abstractos y ajenos a cada país en la que, o te zambulles de lleno, ó dejas de ser “europeo”. Como es lógico en esta asquerosa época en que vivimos, todos los países se han arrojado de bruces y sin red en esta pestilente piscina por temor a quedarse “fuera de Europa”.

Pero “héteme aquí” que a esta modernísima y brillante Europa le ha salido una verruga en toda la punta de su nariz. En este proyecto europeizante no caben sentimientos patrióticos. Las Patrias ya no existen. Sólo existe la piscina putrefacta europea. Tampoco existen las verdaderas Monarquías. Hoy los reyes son peleles que a la voz de su amo libertario, se limitan a firmar cuanto se le pone por delante so pena de ser derrocados de sus tronos de paja. Para no existir, ya no quieren que exista ni Dios. El laicismo es la religión de la nueva Europa. Pero, mire usted por donde, a esta nueva Barbie light, atea, apátrida, masona, brillante, tolerante, dialogante y aberrante le ha salido una verruga donde menos podría figurarse: en uno de los antiguos países satélites de la Unión Soviética. ¡Toma castaña!. Sigue leyendo