Breve crónica de la celebración del 18 de julio

Un año más conmemoramos el 18 de julio, no faltaba más. Pese a quien pese y duela a quien duela. Tenemos un deber irrenunciable que, ayer presiones de medios de manipulación y la cobardía de un clérigo, mañana amenazas de multas o cárcel, no impedirán jamás que cumplamos.

Empezaré por el principio. Que el panfleto globalista, siervo de la plutocracia y autodenominado de izquierdas «público» nos señale no deja de satisfacernos. Molestar a los malos siempre es buena señal. Pero debemos reconocer que para ellos la pieza codiciada no somos tanto nosotros como la Iglesia, a la que odian profundamente como no puede ser de otra manera. Por eso, el señalamiento de este 18 de julio, como el de hace unos meses por un acto en Granada, lo que pretende es acusar a los curas -o a las monjas de Granada- de «colaborar con actos fascistas» y mandangas por el estilo.

Que hay quien quiere perder el tiempo en diferenciar términos, como si eso les importase. Ellos tienen su discurso y no se van a salir de él. ¿O es que alguien espera que se ciñan a la verdad a estas alturas? O quizá no mienten, quizá es que lo les da el nivel para diferenciar carlismo de franquismo ni de fascismo ni de automovilismo. No me extrañaría.

Pero ellos, decía, no se van a salir de su discurso. Peor que no saber qué significa toda la palabrería terminada en ista que tanto utilizan, y que al fin y al cabo es de lo que viven, es pretender dar «información» sobre unas misas que se celebren y decir que son «en homenaje de». Pues si no saben lo que es una misa, qué vamos a esperar de ellos.

Les salió la jugada como esperaban, por primera vez, en Granada, donde unas pobres monjitas ancianas cedieron al miedo. Decían que les había llamado un policía advirtiéndoles de que podría haber algún problema. Todos sabemos que ese policía ni era tal ni trabajaba en ninguna comisaría, sino más bien al otro lado de la pantalla de el mismo panfleto que les señalaba. A estas alturas algunos no nos chupamos el dedo. Creyeron que habían triunfado y repitieron la jugada. Y al superior de los filipenses, una comunidad que siempre nos ha acogido sin ningún problema, le activaron el virus del miedo.

Se creen que han triunfado y que nos han hecho daño. La verdad es que tristeza sí que nos han causado, y no poca. Pero no por lo que los juntaletras imaginan. Ellos señalan a las iglesias y a los sacerdotes que «osan» realizar misas «en homenaje». Y lo hacen porque en su ignorancia no entienden que, si los caídos por los que celebramos las misas fueran tan malos como ellos dicen, lo que habría que hacer es redoblar las misas. Porque no son homenajes sino sufragios. Pero ya decía antes, qué vamos a esperar de estos cenutrios. No se puede pedir peras al olmo. Pero de las comunidades religiosas, del superior de ese templo, sí hay que esperar y exigir que sepa de qué estamos hablando. Y tiene que saber que negar la celebración de una misa en sufragio por el alma de un bautizado es una grave falta contra la caridad de la que deberá rendir cuentas. Elevamos oraciones para que el Señor se lo perdone.

Decía que es una grave falta el negar una misa por un bautizado. Esto es así, sin más consideraciones. El hecho de que esos caídos lo hicieran en tantos y tantos casos en defensa de las mismas congregaciones que hoy se acobardan, que esos caídos lo fueran en tantos y tantos casos defendiendo los templos que hoy se cierran añade más tristeza ante la actitud de algunos. Tristeza, insisto. Pero no por nosotros sino por los que ceden. Y también, en alguna medida, por el alma de los que esperaban esa misa quizá como último paso para alcanzar la gloria, para salir del Purgatorio… sólo Dios lo sabe. En cualquier caso, se celebrará esa y mil misas más por sus almas, aunque sean en privado, y Nuestro Señor renovará, en cada una de ellas, su Pasión, y por los méritos de esa Pasión renovada Dios premiará a quien dio su vida por los demás. Porque cada misa tiene un valor infinito, aunque nosotros no podamos acudir y aunque los perros mediáticos ladren, aún sin entender por qué.

Así que ayer tuvimos que cambiar el guión, sí. Pero no se nos «aguó» ninguna «fiesta», como los cenutrios juntaletras dicen, pretendiendo sacar pecho. Nuestros caídos estuvieron presentes en nuestras oraciones, que se elevaron con toda solemnidad a Dios en un acto que realizamos en nuestra casa. El responso se elevó con el sacerdote flanqueado por la Cruz y la Bandera que nuestros jóvenes portarán el próximo fin de semana en la II Peregrinación Nuestra Señora de la Cristiandad – España, que fueron bendecidas en la ceremonia previa. El sacerdote, decía, elevó sus oraciones a Dios en petición por el alma de todos los caídos. Particularmente los que lo hicieron en nuestras filas pero sin olvidar jamás a todos y cada uno de los que lucharon por lo que creían que era lo mejor para su patria. Desde unas filas u otras, e incluso desde una trinchera o la contraria.

Terminó el acto religioso y vinieron las palabras de recuerdo y homenaje, obligadamente breves por el calor, ese calor que según los mismos perros mediáticos que no quieren misas parece que nunca habíamos sufrido en Sevilla en estas fechas. Todos recordamos pasados actos del 18 de julio con rebequita y bufanda ¿verdad? En esas breves palabras se recordó a los que salieron de sus casas, de sus campos, de sus talleres no por una ideología o un general, sino por la defensa de su fe, de sus tradiciones, de su modo de vida… en suma, de la civilización cristiana amenazada entonces por la barbarie revolucionaria. Y cómo, terminada la contienda, volvieron a lo que querían salvar y salvaron: a sus pueblos, a sus campos, a sus casas, a sus talleres… a su modo de vida.

También se avisó de que entonces la opción estaba clara. O dejarse apisonar por la revolución marxista o alzarse para defenderse. Hoy, en cambio, la amenaza es doble. Porque el avance revolucionario de hoy no viene con la careta marxista de entonces sino con el dulce veneno del capitalismo exaltado que hoy sufrimos. Y nos preguntamos qué era peor, al recordar al afirmación de D’Ors, que decía que el comunismo al menos crea mártires, mientras que el capitalismo sólo crea herejes y degenerados, como podemos ver cada día.

Si este año hemos tenido el señalamiento de la chusma de público, el próximo tendremos la amenaza de multas y persecuciones de las leyes sectarias del estado totalitario (y decimos estado, no gobierno) que soportamos. Ya lo anunciamos: Estaremos celebrando nuestras misas, recordando a nuestros mayores, cantando nuestros himnos (como resonó anoche nuestro Oriamendi) y conviviendo, tocados con nuestra boinas y enarbolando nuestras banderas. Recordamos, como anoche, la frase del Padre Castellani, que debe ser guía de nuestra acción: Dios no nos pedirá cuentas de las victorias, sino de las cicatrices de la lucha. Así pues, daremos la batalla y aceptaremos gustosos las cicatrices. Serán un tesoro que presentaremos cuando toque.

Y si al juntaletras de público le molesta, que venga, que le esperamos. A ser posible dando la cara y no escondido en cobardes tribunas y llamadas falsificadas. Pero nuevamente pedimos peras al olmo. O lo que es lo mismo, pedimos hombría y valentía a los perros.

¡VIVA ESPAÑA! ¡VIVA EL REY LEGITIMO! ¡VIVA CRISTO REY!

23 de abril: Quintillo 2022

Como cada Pascua, el carlismo sevillano convoca su tradicional acto de Quintillo en el que recuerda aquella parada del 15 de abril de 1934.

Con este motivo el próximo sábado 23 de abril se celebrará (D.m.) Santa Misa en la iglesia de San Alberto Magno (Padres Filipenses – C/ Manuel Rojas Marcos) a las 12 del mediodía para, a continuación, trasladarnos a nuestro Círculo Carlista Virgen de los Reyes, sito en la C/ Aire, 5 donde celebraremos una jornada de convivencia para la que contaremos con la presencia del presidente de la Junta de Gobierno de la CTC, Telmo Aldaz de la Quadra-Salcedo.

En la cantina del Círculo podremos disfrutar de tapas y bebidas a los precios populares acostumbrados.

Nota de prensa: La CTC pedirá por la conversión de los políticos y la abolición del aborto y la eutanasia

La Comunión Tradicionalista Carlista convoca, para el sábado 27 de noviembre, un rosario público en Madrid, Sevilla y Pamplona

La Comunión Tradicionalista Carlista pedirá por la conversión de los políticos y la abolición del aborto y la eutanasia.

La Comunión Tradicionalista Carlista convoca para el sábado 27 de noviembre, en varios puntos de España (Madrid, Sevilla, Pamplona), un rosario público para pedir la conversión de los políticos, la unidad de la hispanidad, la abolición del aborto y la Eutanasia y el Reinado Social de Jesucristo. Así pues, sigue la senda iniciada hace ya varios meses de reclamar el espacio público como espacio para la expresión religiosa, luchando así contra la pretensión del laicismo agresivo que pretende recluir la religiosidad al ámbito particular.

Comunión Tradicionalista Carlista.- 23  de noviembre de 2021.

Este sábado 27 de noviembre, la Comunión Tradicionalista Carlista ha convocado en diversas ciudades españolas, el rezo público del Santo Rosario para pedir: la conversión de España y sus políticos, la unidad de la Hispanidad, la abolición del aborto y la eutanasia y el Reinado Social de Jesucristo en todas las naciones.

En concreto, las ciudades en donde está convocado el Rosario público son:

  • En Madrid será a las 12:00 en la Carrera de San Jerónimo 20 (Frente a las Cortes).
  • En Sevilla será igualmente a las 12:00 en el Paseo de Roma (a las puertas del Palacio de San Telmo).
  • En Pamplona será a las 20:00 en el Paseo de Sarasate (frente al Parlamento de Navarra).

En Madrid el Rosario será dirigido por el Padre Federico Highton de la Orden de San Elías. Esta orden busca predicar la Verdad con la más heroica parresía para que Dios sea máximamente glorificado, teniendo como pilares la habitual actitud épica, la virtud de la parresía, la fidelidad al secreto divino y la plena marianización de la vida. Privilegiando misionar en aquellos sitios en donde nunca antes fue ningún misionero católico.

Con esta iniciativa, que la Comunión lleva meses desarrollando, quiere recordar a los españoles que nuestra regeneración moral, social y política solo puede tener como fundamento a Cristo. Y que aunque es muy importante, e indispensable, la acción social y política, no podemos dejar todo al cálculo humano, sino que debemos implorar el socorro divino.

Igualmente con tal iniciativa quiere reivindicar el espacio público como espacio de legítima expresión pública religiosa, luchando así contra el laicismo agresivo que pretende reducir primero la religiosidad al ámbito privado, para a continuación exterminar toda forma de religiosidad católica, como única religión verdadera capaz de liberar a los sociedades y naciones de los males que las atenazan.

La Comunión Tradicionalista Carlista insiste en que la regeneración social y política no vendrá nunca de los partidos políticos, y que solo se alcanzará con el Reinado Social de Nuestro Señor Jesucristo, que volverá cuando Las Españas recuperen la ortodoxia pública católica que en otro tiempo imperó.

Por eso, igualmente, la Comunión labora para la consecución de la unidad social, jurídica y política de la Hispanidad, pues su fortalecimiento es el único antídoto contra el Mundialismo y todas las formas de opresión moral, social y política que el Mundialismo quiere imponer utilizando como disculpas la agenda 2030, la supuesta alerta climática y la supuesta alerta sanitaria del COVID. 

Foro Alfonso Carlos I en Estepa

Como cada año a primeros de septiembre, la Comunión Tradicionalista Carlista organiza una nueva edición del Foro Alfonso Carlos I. En este año 2021 se realizará en Estepa (Sevilla) los días 3, 4 y 5 de septiembre y llevará por título «¿España indefensa? Geopolítica y mundialismo»

Cartel Foro Alfonso Carlos I – 2021

El programa del foro es el siguiente:

VIERNES 3 DE SEPTIEMBRE:

18:30 Recepción de asistentes

19:30 Alejandro Macarrón. Demografía, seguridad y patriotismo.

21:00 Cena

SÁBADO 4 DE SEPTIEMBRE:

10:00 Javier Barraycoa. La implosión o la muerte anunciada de España.

12:30 General Juan Chicharro. Seguridad y defensa.

14:00 Almuerzo

16:30 Jorge Garris. Las migraciones internacionales en el marco del Nuevo Orden Mundial.

19:00 Rebeca Álvarez Dobón. El impacto de la globalización en la seguridad nacional y la política exterior de España.

21:00 Cena

DOMINGO 5 DE SEPTIEMBRE:

10:00 Santa Misa

12:30 Javier Villamor: A las puertas de un cambio de paradigma global.

14:00 Almuerzo de hermandad y cierre

Reservas hasta el 2 de septiembre: 91 399 44 38 – 636 584 659 – carlistas@carlistas.es

Puede descargarse la información completa en pdf en este enlace.

Presentación de «Escolios para el combate» de Javier Barraycoa

Después de más de un año de tener muy limitada la actividad en nuestro Círculo Carlista Virgen de los Reyes debido a las restricciones recibimos este jueves 2 de julio a Javier Barraycoa que nos presentará su último libro «Escolios para el combate», una selección de artículos periodísticos en los que el autor denuncia las incongruencias del conservadurismo, de la izquierda y, evidentemente, del nacionalismo, metiendo el dedo en la llaga del costado de los patriotas constitucionalistas y denunciando la traición constante de los gobiernos centrales.

Tras el acto de presentación tendremos un coloquio sobre los insultos y la cuestión catalana. Terminaremos con un agradable rato de convivencia en las dependencias del Círculo. La cita será este viernes 2 de julio a las ocho y media de la tarde y el acceso es libre hasta completar aforo.

Cartel de la presentación de Javier Barraycoa en Sevilla

Javier Barraycoa Martínez (Barcelona, 1963) es doctor en filosofía, profesor de la Universidad Abat Oliba de Barcelona y miembro de la Junta de Gobierno de la CTC. Pertenece a la Escuela Tomista de Barcelona y es fundador, y actual Presidente, de Somatemps.

Rosario por la Vida, 24 de abril en Sevilla

Por tercer mes consecutivo el Circulo Carlista Virgen de los Reyes y la Junta Regional de la Comunión Tradicionalista Carlista en Andalucía convoca el rezo del Rosario por la Vida, en desagravio por las leyes contrarias a la Vida y Dignidad Humana y en petición de su total derogación. Invitamos a todos los que defiendan la vida y dignidad humanas a participar en el mismo.

Será el último sábado del mes de abril, día 24, a las 12 del mediodía y en el mismo escenario de los dos anteriores, en la Avenida de Roma, ante el Palacio de San Telmo.

Informamos a los asistentes de que la autoridad política impone el cumplimiento de medidas covid en vigor (uso de mascarilla y distancia interpersonal) bajo amenaza de disolver la concentración y aplicar sanciones en caso contrario. Por esa razón nos vemos obligados a pedir colaboración por su parte en el cumplimiento de dichas medidas.

Recordamos el Manifiesto por la Vida que elaboró la nuestra Secretaría General en la primera convocatoria, el pasado mes de febrero:

MANIFIESTO EN DEFENSA DEL SER HUMANO

La dignidad humana se funda en ser el hombre la única criatura creada por Dios a imagen y semejanza suya; y luego en haber sido reconciliado con Dios por medio de la muerte en Cruz de Nuestro Señor Jesucristo.

Buscar la dignidad de ser humano en escuelas filosóficas supuestamente humanitarias, o en ideologías políticas mentirosamente «democráticas», o en la ciencia, llevan al hombre a un callejón sin salida en el que acaba siendo imposible la defensa de su propia dignidad.

La experiencia nos demuestra esta realidad, pues supuestamente en todos los países occidentales rigen la mal llamada «Declaración Universal de los Derechos Humanos» aprobada en París el 10 de diciembre de 1948. Y entre estos supuestos Derechos Humanos se encuentra su propia dignidad, según establece el artículo 1 de tal declaración. Y sin embargo, en todos estos países se ha ido estableciendo progresivamente el aborto provocado, la fecundación artificial, la eutanasia y los tratamientos e intervenciones mutiladoras para conseguir, supuestamente, el cambio de sexo.

Si se ha llegado a legalizar estos actos aberrantes aun estando en vigor el citado artículo 1 de la Declaración Universal de Derechos Humanos es porque en efecto las declaraciones políticas y/o jurídicas que no tienen su fundamento en el derecho natural no hacen más que fundar supuestos derechos que no son más que quimeras y monstruos que acaban por devorar al ser humano, a aquel que dicen querer proteger.

Su Santidad Pío XII se negó a suscribir esta Declaración de supuestos derechos humanos por cuanto sabía que, en efecto, es perverso construir un ordenamiento social, político y jurídico al margen de la ley moral escrita por el Creador en los corazones de los hombres: el derecho natural.

Los Carlistas sabemos que la moral y el derecho tienen un carácter propio que es preciso salvaguardar; expresan el orden de la conciencia y el de la ley, y las relaciones, a que obedecen, prohíben tanto separarlos como confundirlos plenamente. Y sabemos que entender que el derecho natural, por el mero hecho de serlo, no reivindica su positivación es una consecuencia de la radical separación entre moral y derecho, dogma esencial del positivismo, que es el mal que hoy sufrimos, y que vuelve sus armas contra el ser humano.

Hoy para nuestros políticos y legisladores la Ley ya no es la «ordenación de la razón al bien común, promulgada por quien tiene al cuidado de la comunidad». Para nuestros políticos y legisladores la ley no es más que un acto de voluntad al margen de la razón y del bien común; un acto que solo necesita del número (la mayoría de un parlamento) para ser aprobada.

Por eso los Carlistas llamamos a todos los hombres de buena voluntad a luchar contra este estado de cosas. A luchar de verdad y desde los principios contra el aborto, contra la eutanasia, contra la manipulación genética y contra la ideología de género. Para ello hemos de recordar, a tiempo y a destiempo:

  • Que el hombre está dotado de su dignidad por el acto creador de Dios, que es el único origen de la dignidad del hombre. Buscar el origen de la dignidad en cualquier otro fundamento acaba en el callejón moral en el que nos encontramos.
  • Que el hombre está dotado de un alma inmortal, y que su objeto en esta vida es honrar y alabar a Dios, y buscar la vida eterna. Y que la Ley debe facilitar la consecución de estos fines, no estorbarlos.
  • Que la Ley no es ley, sino simple apariencia de Ley, cuando no respeta el derecho natural ni busca el bien común.
  • Que al no ser leyes sino apariencia de leyes, estas que hacen pasar por derechos el aborto provocado, la eutanasia, la manipulación genética, y todas las enormidades de la ideología de género; es nuestro deber oponernos a ellas, e incluso desobedecerlas.
  • Y finalmente, que no acabaremos con estos crímenes “tolerados” por el poder mientras no fundamentemos la sociedad en la seguridad de que la Verdad existe, y que es reconocible por el solo ejercicio de la razón humana. Y que esta Verdad a la que el hombre de buena voluntad puede acceder por el solo camino del uso de su razón (sin necesidad de revelación divina ninguna) es que Dios existe, y que ha establecido una serie de leyes naturales que deben ser respetadas.

Hoy por hoy, estas verdades de catecismo que acabamos de resumir solo pueden ser defendidas por el Carlismo. Pues hay otros grupos humanos que son provida, pero se empeñan en defender la vida dando por buenos los fundamentos supuestamente democráticos que nos traído hasta aquí. Eso es un error, pues creer que se puede defender la dignidad humana intentando alcanzar una mayoría de la población contraria al aborto, o a la eutanasia, o a ideología de género es un error. Y es un error porque la justicia de una norma no está en relación con el número de personas que la apoyen, sino en razón al reconocimiento que la ley haga de la ley natural. Reconocer que la Ley es Ley porque la apoye la mayoría, es mantener el estado actual de cosas, que se funda, precisamente, en la perversión del sentido de la justo y lo injusto, de la ley y del orden.

23 de enero: La Comunión se adhiere al acto de reparación en Aguilar de la Frontera

El pasado martes 19 de enero de 2021, por orden del Ayuntamiento de la localidad, fue derribada la Cruz del Llanito de las Descalzas, sito en la localidad cordobesa de Aguilar de la Frontera.

Desde la Comunión Tradicionalista Carlista mostramos nuestra más firme condena a tal acto de profanación de la religión, y de escarnio para el pueblo creyente. Este acto de «vandalismo institucional» es consecuencia del proceso cada vez más evidente de fractura en la España oficial y la España real. Pues la mayoría social es respetuosa con la dimensión religiosa del ser humano, del mismo modo que hace décadas superó los rencores de nuestra última guerra civil, perdonó, y se reconcilió con los desaprensivos de entonces. Sin embargo, la España oficial, controlada en su mayor parte por ventajistas más interesados en partir y dividir a la sociedad, que en buscar la concordia, va buscando la provocación por la provocación, generando cada vez más situaciones de conflicto artificialmente programado con objeto de obtener supuestos réditos políticos a muy corto plazo.

La alcaldesa de la localidad justifica el derribo en la perversa Ley de Memoria Histórica, que se ha convertido, hoy por hoy, en el instrumento más eficaz de falsificación de nuestro pasado. Y decimos que «justifica» porque la cruz derribada no tenía ningún símbolo político ni ningún nombre. Y es más, aunque hubiera tenido los nombres de los torturados y asesinados por el supuestamente «democrático» Frente Popular en 1936-1939 ¿es que no merecen estas víctimas del holocausto católico y patriótico nuestro recuerdo, nuestra «memoria histórica»?

En cualquier caso, desde luego, este caso, y otros muchos que van sucediendo últimamente de persecución de las Cruces y símbolos religiosos existentes en espacios públicos, muestran la inoperancia de nuestras propias instituciones, pues han sido incapaces de frenar este tipo de iniciativas irreligiosas e incívicas.

Nuestro presidente, Telmo Aldaz de la Quadra-Salcedo afirma «Este nuevo derribo es señal del proceso de degradación moral y cívica que está progresando aceleradamente entre nuestra clase política. Una parte, los autodenominados “progresistas”, se empeñan en perseguir nuestras creencias; y otra parte, los llamados “conservadores” o de “derechas” parecen contentarse siempre con reaccionar después del acto vandálico, como si necesitaran la consumación del mismo para presentarse luego como única solución a tanto despropósito».

Por eso la Comunión Tradicionalista Carlista, en palabras de nuestro Secretario General, Javier Mª Pérez-Roldán y Suanzes-Carpegna, afirma «el Carlismo está llamado hoy a ser el gran galvanizador de la sociedad para poder “hacer política desde fuera de las Instituciones”. Cuando la nefasta II República ordenó la retirada de los crucifijos de los centros escolares, no consiguió llevarlo a cabo en aquellas localidades donde la sociedad era fuerte y el pueblo entero se colocó a las puertas de los centros escolares para impedir el paso de las autoridades encargadas de “requisar” los crucifijos. En la actualidad vivimos momentos parecidos, pues mi experiencia de años como Presidente del Centro Jurídico Tomás Moro, me demuestra que la vía jurídica es ineficaz (por tardía y por la politización del derecho a aplicar) para la defensa de los intereses reales de los Españoles. Solo la acción coordinada y atrevida, y por supuesto, dentro de la legalidad vigente, de un pueblo valiente como es el español, puede parar los pies a la clase política, demasiado acostumbrada a ningunear al pueblo que gobiernan y envalentonados por la falta de respuesta social real a sus provocaciones. En cambio si los españoles salen a la calle de manera firme y decidida, en vez de limitarse a votar cada cuatro años, las cosas cambiarían en poco tiempo.»

Por tales motivos, la Comunión Tradicionalista Carlista se adhiere a la VIGILIA—REZO DEL ROSARIO Y SANTA MISA CONVOCADA POR LAS HERMANAS CARMELITAS e invita a todos los españoles de bien para que el próximo sábado 23 de enero, a las 17:00 horas, acudan a la Calle Moralejo, 41, (Convento de las Carmelitas Descalzas)- Aguilar de la Frontera, Córdoba para realizar un acto de reparación. Se requiere a los carlistas acudan a tal acto con espíritu reparador, sin realizar acto alguno de significación política propia, y cumpliendo estrictamente, con filial obediencia, con lo ordenado por la autoridad religiosa responsable.

Los carlistas ante la LOMLOE – Ley Celaá

El viernes 18 de diciembre la conocida como Ley Celaá ha superado su trámite en el Senado y el próximo miércoles 23, si nada cambia, será aprobada en el Congreso como Ley Orgánica.

Isabel Celaá

Esta ley es un paso más, de los muchos ya dados, en el ataque por parte del estado a la educación de nuestros hijos, en su afán totalitario de controlar absolutamente las mentes de los niños.

La plataforma Más Plurales, que agrupa entre otros a la Escuela Católica y distintas organizaciones y asociaciones ligadas a la escuela concertada es quien ha protagonizado mayoritariamente la oposición a dicha ley y nos convoca a un nuevo intento de paralización de la misma este domingo 20 de diciembre.

Los carlistas reconocemos y señalamos muchos errores cometidos por la escuela concertada, que en tantas ocasiones ha dimitido de su condición de escuela católica para preservar como bien mayor el concierto, que no debiera ser sino una fórmula administrativa.

Sostenemos que ese modelo ha quedado muy dañado por el totalitarismo desplegado por el estado y consideramos que deben buscarse nuevas alternativas para que la educación vuelva a ser tarea de las familias, y que estas puedan delegar parte de esa tarea en las asociaciones, cooperativas, congregaciones religiosas, etc. que estimen conveniente para la mejor formación de sus hijos y no se limiten a aceptar la limosna de poder optar a un colegio nominalmente católico pero con un sistema educativo íntegramente diseñado por el estado.

Consideramos que esta es una ocasión más, quizá la última, de que la Escuela Católica se plante ante el estado y defienda no las cuentas de resultados ni la fórmula administrativa de funcionamiento sino los principios que sus fundadores dictaron para los colegios que hoy administran, basados en la formación católica de nuestros hijos.

Nos hacemos eco de esta convocatoria si bien, por todo lo dicho, la consideramos insuficiente. Aún así, siempre estaremos de parte de las familias en la defensa de la educación de sus hijos, que el estado no debe organizar ni diseñar, sino simplemente colaborar en lo que las familias necesitemos.

Por tanto, animamos a nuestros amigos, simpatizantes, miembros y correligionarios a secundar estas u otras movilizaciones y les invitamos a hacerlo con nuestras banderas tradicionales, de la Cruz de Borgoña y del Sagrado Corazón, no defendiendo supuestos derechos constitucionales ni fórmulas administrativas sino el verdadero y superior derecho y deber de los padres sobre la educación de sus hijos, superior y anterior al estado y a la constitución.

Crónica y vídeo del acto en defensa de la Hispanidad Católica

En la mañana del sábado 27 de junio se ha realizado un sencillo acto de homenaje a la obra de la Monarquía Hispana y de defensa de la Hispanidad Católica frente a los ataques realizados en las últimas semanas con la excusa de unas protestas supuestamente antirracistas.

Acto en defensa de la Monarquía Católica Hispánica en Sevilla

En el mismo se ha señalado que, frente al discurso progre imperante y con la colaboración de las propias autoridades se ha establecido un discurso para ensuciar la memoria de la obra de la Monarquía Hispánica, no porque sea española sino porque fue un proyecto civilizador empeñado en situar como eje central la Soberanía Social de Nuestro Señor Jesucristo que llevó la Civilización y la Redención por todo el Orbe. Por eso, los enemigos de Nuestro Señor siempre tendrán como objetivo y como enemigo a quienes reivindicamos ese legado.

También se ha recordado que organizaciones como Antifa o Black Lives Matter, protagonistas en los últimos disturbios, no son otra cosa que títeres de la oligarquía mundialista que mueve los hilos.

Acto en defensa de la Monarquía Católica Hispánica en Sevilla

Les dejamos a continuación el vídeo de la intervención de Gonzalo García en nombre del Círculo Carlista Virgen de los Reyes y la Comunión Tradicionalista Carlista, convocantes del acto.

Manifiesto: Por la recuperación de España

La Liga Tradicionalista ha hecho público un manifiesto coon motivo de la actual crisis del Covid-19 al que nos invita a suscribir y adherirnos. Podemos hacerlo en ESTE ENLACE.


Españoles, es notorio que el Gobierno, y más aún, el propio sistema político en el que estamos inmersos, bajo el color de la democracia y el progreso, nos quiere imponer un yugo cada vez más pesado después de haberse apoderado de nuestra libertad civil.

El sistema partitocrático que sufrimos desde hace decenios nos despojó de nuestra identidad con engaños y promesas incumplidas; y nosotros, los españoles de bien, fuimos cediendo, ya de grado ya a la fuerza, y no supimos romper el silencio que desde el poder se impuso a la mayoría social. Pensábamos, quizá, que el juego político nos depararía algún día un gobierno que pusiera fin a un estado de cosas que no compartíamos. Sin embargo, el tiempo nos ha demostrado que el error no ha sido confiar en la llegada de posibles buenos gobiernos, sino que el mal procede del propio sistema partitocrático, que para poder sobrevivir necesita de la creación de divisiones artificiales y de la alimentación de grupos sociales y mediáticos que le garanticen un número suficiente de votos.

Por eso, ahora, son cada vez más los que desengañados descubren que se nos traicionó vilmente cuando se nos dijo que en la Constitución todos cabían, siendo la realidad que en la Constitución no cabemos los patriotas, ni los católicos, ni los padres de familia…, ni siquiera los hombres simplemente honrados. En fin, no cabemos los españoles de bien.

Así el independentismo, disgregador de la unidad nacional, ha ido avanzando paso a paso, silenciado por el poder político, hasta el borde de la consecución de su objetivo final: la ruptura de España; los católicos hemos tenido que soportar ya no solo la befa y el insulto a nuestra fe, sino que en muchos casos los ataques fueran realizados en obras supuestamente artísticas pagadas con nuestros impuestos, y, peor aún, hemos tenido que soportar, con grave afrenta para la integridad de nuestra Fe, la promoción pública y la tolerancia de falsas religiones como el Islam; a los padres de familia se les ha despojado de su obligación y de su derecho a formar a sus hijos, y han debido soportar, con gran dolor de su alma, la transformación de los centros escolares (aún los privados y concertados) de escuelas de virtud y de verdad, en meros comisariados políticos de difusión de ideologías criminales; y finalmente, los hombres honrados se han visto expulsados tanto de la vida política como de la gran vida social y económica, pues para pertenecer a las mismas debían transigir con la corrupción política y moral y con el pensamiento único impuestos desde las terminales del poder.

La actual situación que vivimos a consecuencia de la crisis sanitaria del Covid-19 ha llevado todos estos extremos maliciosos a su paroxismo. Se ha confinado a toda la población en clara vulneración del estatus jurídico que permite la declaración de un estado de alarma; se ha paralizado la vida económica sin un motivo claro; se ha iniciado la vía de la intervención económica con la apropiación, por la administración, de determinados productos (mascarillas, guantes, equipos de protección, etc.) y determinadas materias primas (alcohol, glicerina, etc.), resultando de tal apropiación el desabastecimiento de elementos necesarios para el combate de la pandemia; y finalmente hasta se han fijado precios máximos completamente imprudentes a determinados productos, lo que ha servido de rémora a su producción.

Pero la realidad de los males morales y materiales a los que se enfrenta España es mucho más profunda. Se puede adivinar en mismos principios ideológicos de los partidos del Gobierno, así como en los anuncios que -a modo de globo sonda- van anticipando, y que no están encontrando una crítica firme en los partidos de la oposición.

Las principales amenazas son las siguientes:

– La supresión de la libertad de los católicos con la persecución de sus celebraciones religiosas. El ahogo económico de la Iglesia por la vía fiscal o bien con la amenaza de una nueva desamortización con la disculpa de las inmatriculaciones registrales.

– La asfixia de las entidades de enseñanza no gubernamentales con la imposición de condiciones inasumibles por los centros (distancia de separación entre alumnos, medidas de control sanitario, etc.). La aspiración no disimulada de sustraer a los católicos sus centros quitándoles la libertad educativa. El robo a los padres, en definitiva, de su libertad de educación y patria potestad.

La aceleración de la ingeniería social para oprimir a la mayoría en nombre de un supuesto respeto a las minorías. El mantenimiento de unas políticas antinatalistas, pro ideología de género y de inmigración interesadamente dirigida.

– La extensión de un salario básico universal que provocará desarreglos en la economía mientras crea una masa leal al gobierno. El aumento del endeudamiento de las cuentas públicas en una suicida huida hacia adelante.

– El progresivo desmembramiento de España según el capricho de los partidos separatistas.

– La ejecución de una venganza definitiva por la derrota de la Revolución en 1939; por el descubrimiento y evangelización de un Nuevo Mundo; por la consecución de la Unidad Católica; y por la expulsión del Islam, obligando a todos los ciudadanos, editoriales o asociaciones a sostener la “verdad histórica institucional” de las fuerzas revolucionarias castigando severamente a quien discrepe del relato oficial.

La limitación de la iniciativa privada, con la clara intención de monopolizar desde el Estado diversos sectores económicos no necesariamente estratégicos.

– El relajamiento de la defensa de la propiedad privada con la aprobación de medidas confiscatorias de segundas residencias u otros inmuebles.

– La supresión o reducción grave del derecho de reunión, limitando el número de personas que puedan reunirse.

El control de los medios de comunicación a través de ayudas económicas a los medios afines; con la introducción directa de la censura; o incluso a través de la introducción de nuevos tipos penales y sanciones gravemente injustos por desproporcionados.

La progresiva retirada del dinero fiduciario y metálico sustituyéndolo por transacciones electrónicas que faciliten un control absoluto de la economía.

La geolocalización de todos los ciudadanos por medio de nuestros móviles y aparatos electrónicos con conexión.

Ante todos estos ataques solo queda una posición para salvaguardar nuestra dignidad y nuestras libertades civiles: comportarnos como españoles, recuperando las virtudes de nuestro pueblo, y armados de valor y abandonando el miedo, proceder, todos a una, a tomar las más activas providencias para escarmentar tal perfidia, acudiendo con osadía a la lucha social y política, pues no hay fuerza que prevalezca contra quien es leal y valiente, como los españoles lo son.

Desde la Liga Tradicionalista convocamos a todos los españoles de bien a recuperar el orden perdido, volviendo a establecer la debida jerarquía de principios que nunca debimos abandonar:

1º Devolver la vida social a Cristo, alcanzando, a través de su Soberanía social, los beneficios espirituales y materiales que de la misma nacen. Y es que no es posible que el pueblo español, en el que aún queda la fortaleza de la fe de nuestros mayores, y que aún sigue siendo tierra de María, haya primado, en esta crisis sanitaria, los medios humanos a los medios sobrenaturales. Dios permite estos castigos cuando los pecados sociales son numerosos y no reciben reparación. Por ello, esforcémonos en reparar tales ofensas por medio de la petición humilde pero firme a nuestros Pastores para el pronto y pleno restablecimiento de los sacramentos; por medio de la consagración de nuestra patria y nuestra familia a los Sagrados Corazones de Jesús y de María; y por medio, finalmente, de fundamentar las asociaciones laborales, profesionales y cívicas en Cristo.

2º Trabajar con insistencia y sin decaimiento en reconquistar la hegemonía social en todos los ámbitos persuadiendo a la sociedad de que efectivamente el poder político debe ser vigilado y controlado para no acabar en la tiranía y el despotismo actual, pues en vez de servir a la sociedad, se sirve de la sociedad para imponer a la misma su concreta y artificial visión partidista e ideológica del hombre. Para ello debemos ser esforzados en:

Recordar que el fin del ser humano es su salvación, y que la vida social, económica y política debe servir a este fin principal facilitando un orden justo.

Recordar que la Política, con mayúsculas, no se puede ejercer en la lucha partidista, sino que superando toda división se debe realizar favoreciendo el desarrollo de una auténtica comunidad humana en la que las obligaciones vengan antes que los derechos.

– Recordar, a tiempo y a destiempo, que hay otros sistemas de representación política más verdaderos que la representación a través de los partidos políticos. Algo que nuestros ancestros resumieron en el antiguo juramento de los reyes de Aragón: «Nos que somos tanto como vos, pero juntos más que vos, os hacemos principal entre los iguales, con tal que guardéis nuestros fueros y libertades, y si no, no.» 

– Y, finalmente, recordando que el verdadero control del poder no se realiza por medio de la división (inexistente en todos lados) entre poder ejecutivo, judicial y legislativo; sino que el verdadero control del poder se realiza distinguiendo la soberanía social de la soberanía política, de modo tal que la política nunca podrá regir lo que es competencia de los organismos sociales naturales (la familia, el municipio, las agrupaciones profesionales y laborales, etc.). No es posible que el poder político nos dé consignas de cómo debemos educar a nuestros hijos, cómo debemos regir nuestros municipios, como debemos producir nuestros industriales, cómo debemos ejercer nuestras profesiones, o cuáles sean los salarios o las condiciones laborales justas.

3º Concitar la unión de todos los españoles que aún se han mantenido inmunes al «pensamiento único» para, deponiendo todo personalismo, y relegando toda diferencia en lo accidental, presentar un frente único por medio de la colaboración sincera de todos los elementos aislados, todas las asociaciones, y todas las agrupaciones que tienen a Cristo por primer fundamento.

4º Trabajar constantemente «como si todo dependiera de nosotros, sabiendo que en realidad todo depende de Dios» y cumpliendo con nuestro deber por el deber mismo, sin realizar cálculos humanos sobre la efectividad o la eficiencia de nuestra acción. Y es que nuestra acción debe fundarse en lo debido de la misma, y no en su posible éxito a corto o medio plazo, pues este tipo de cálculos humanos nos llevó siempre a la elección del mal menor, que al final, por la vía del retroceso constante y la cesión como guía, nos ha traído a la actual situación de desamparo: incluso aunque una causa estuviera perdida, si es justa, no existe motivo para dejar de defenderla. Este principio nos llevó a conseguir lo que otros consideraban imposible: expulsar al Islam de España (nadie lo expulsó nunca de los territorios que ocupó); vencer al francés, cuando su maquinaria de guerra parecía imbatible; y derrotar al comunismo en 1939, que había trazado sus planes de dominio sobre España.

Como acción primera, para demostrar a los que nos tiranizan de que seguimos siendo españoles, y que como antaño somos valerosos y amamos nuestra libertad, os convocamos a todos, mientras dure el presente estado de alarma, y aún después, a salir públicamente a las calles de nuestras villas, pueblos y ciudades a rezar el Santo Rosario, y a solicitar a nuestros Santos y Patronos la intermediación para alcanzar el término de esta epidemia y para alcanzar la dicha de una España que vuelva a ser ella misma.

Como acción segunda, debemos colaborar todos en derribar al actual gobierno, pues ya pocos españoles pueden ocultar su auténtico perfil totalitario de orientación comunista.

Y como acción tercera, esforcemos en concitar la unión de fuerzas al margen de los partidos políticos. Unión ésta que debe fomentar las iniciativas culturales para mostrar a las generaciones más jóvenes el rostro auténtico de España, que un atajo de traidores se ha empeñado en ocultar; las iniciativas sociales para constituir de nuevo agrupaciones laborales, profesionales, cívicas y caritativas que tengan por centro a Cristo y alcancen la fuerza suficiente para reclamar al poder político la devolución de las obligaciones y derechos que en justicia les pertenecen; las iniciativas económicas que deben reindustrializar España y que vuelvan a mirar con respeto y veneración el trabajo agrícola y ganadero para que no volvamos a depender del extranjero, pues la crisis actual nos ha demostrado al grado de servidumbre y postración (hasta no tener siquiera lo necesario para combatir a un virus) al que lleva la dependencia económica de otros; y finalmente, a fomentar la unión fraterna, en una misma comunidad política, de todas las tierras que fueron un día parte de la Monarquía Hispánica, pues es ésta nuestra vocación histórica. Y renunciar a ella, sustituyéndola por una alianza con la Europa laicista, es renunciar a nuestra propia identidad.

Por nuestro Rey Eterno, por nuestra libertad, por nuestra tierra, por nuestras tradiciones. ESPAÑA, SÉ TÚ MISMA.

En Madrid, a 26 de abril de 2020, festividad de San Isidoro de Sevilla, autor del De laude Spaniae y el primero, entre muchos, en ser español.


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