
El régimen que padecemos siempre estuvo dirigido por el enemigo. Esto es sólo una escenificación más ruidosa.
Cabe señalar al gobierno o al presidente concreto que sufrimos, que por supuesto es culpable de traición. Pero no pueden quedar sin señalar igualmente como traidores todos los actores del régimen que en mayor o menor medida han colaborado y colaboran con el enemigo, lleve éste chilaba o corbata.