El "delfín" de Fraga

Ya es ministro. Ya no llora. Ya no tiene esas rabietas de niño mimado porque le han quitado un caramelo de la boca o porque un niño mayor se ha comido su merienda en el patio del colegio. Ya no puede tirar de los bajos de la chaqueta de su mentor porque su mentor ya no está. El ojito derecho del difunto Fraga, (que Dios tenga en Su Gloria bien lejos de Montejurra…), ya ha llegado donde quería. Ya tiene su carguito. Ya puede ponerse el mundo por montera y legislar a su antojo porque para eso es quien manda en la Justicia española.

            No llevaba ni un mes aferrado a la poltrona del Ministerio cuando dijo la primera majadería al señalar que los beneficios penitenciarios a los etarras estarán condicionados a que éstos pidan perdón de forma individualizada y reparen el daño. Que pidan perdón, aunque lo hagan sólo de boquilla, es algo que entra dentro de lo posible si es que con ello obtienen algún beneficio. Que reparen el daño es algo imposible. A ningún huérfano le podrá ser restituida la figura de su padre. Ninguna viuda volverá a contar con la presencia de su marido. Ninguna madre que ha perdido a su hijo podrá jamás volver a acariciarlo ni a abrazarlo. Por lo tanto, el daño nunca podrá ser reparado. ¿Qué busca por tanto el nuevo ministro con sus palabras?. Sólo y exclusivamente seguir liando la guita del debate terrorista y dar una imagen pública de mayor contundencia frente a la relajada ternura que mantuvo el gobierno de Zapatero ante a la banda asesina. Palabras y sólo palabras sin contenido para seguir jugando la partida de ajedrez al estilo liberal.

            Segunda intervención y segundo “enroque” defensivo ante otra cuestión a la que media España espera una solución definitiva: el tema del aborto. Dice el ministro que la nueva ley del aborto que va a promulgar el P.P. no llevará a ninguna mujer a la cárcel y que garantizará siempre los derechos del concebido. A continuación dice también que el legislador, (o sea, él mismo como ministro de Justicia con el refrendo del Congreso de los Diputados), determinará las circunstancias en que la mujer podrá “interrumpir” su embarazo sin reproche penal. Insiste, más tarde, en que para que una menor decida “interrumpir” su embarazo, necesitará el consentimiento paterno. ¿Qué vuelve a buscar nuevamente el ministro?. Lo mismo que antes; es decir, más palabrería contradictoria para salir del paso sin ni siquiera intentar coger el toro por los cuernos. ¿En qué quedamos?. ¿Se van a garantizar los derechos de TODOS los concebidos, ó se van a vulnerar los derechos de algunos de ellos según las circunstancias que establezca el legislador? Tengamos en cuenta que la vulneración de los derechos de algunos de ellos, (un número enorme…) implicará su muerte. ¡SU MUERTE, Sr. Ministro…!

            La tercera intervención es más de lo mismo. En la cuestión del mal llamado “matrimonio” entre homosexuales, el ministro no se ha mojado y ha dicho que el Gobierno estará a lo que dictamine el Tribunal Constitucional. ¡Por favor! Con la cantidad de mariquitas que habrá “casado” en el ayuntamiento de Madrid el Sr. Ministro cuando era alcalde, ¿Cómo va a desdecirse ó retractarse de sus propios actos? En este caso, “echa balones fuera”, se lava las manos como Pilatos y deja la decisión al Tribunal Constitucional en una cuestión, para él, más política que social.

            La cuarta intervención ya es de chiste. Ahora dice que, en aras de desbloquear el colapso de los Juzgados, cualquier persona que de mutuo acuerdo decida casarse ó divorciarse, podrá hacerlo ante Notario. Como se nota que su padre era notario, ¿eh…? Él, tan cristiano, tan católico, tan pío y tan falso, se orina en todas y cada una de sus aparentes creencias para legislar una nueva forma de contraer matrimonio ante fedatario público. Lo que no ha trascendido a la luz pública es que horas antes de este anuncio, el Ministro se reunió con Manuel López Pardiñas y Joan Carles Ollé, presidente y vicepresidente, respectivamente, del Consejo General del Notariado; así como con Ignacio Solís, decano del Colegio Notarial de Madrid. Buena manera de ayudar en época de crisis al gremio de papá, ¿verdad?. Como me dijo uno que yo conozco: “Si su padre hubiera tenido la franquicia de una hamburguesería, se podrían celebrar las bodas y los divorcios en el McDonald’s y así la gente no tendría que desplazarse después para ir al convite…”. Vivir para ver…

            Para finalizar, y en tono de lamento ante cualquier tipo de reproche que pudiera surgir desde los ámbitos más conservadores del panorama político y social español hacia la gestión ministerial, el nuevo ministro ha criticado que “España es un país que tiene un grado de religiosidad muy superior a la media europea”.

            Como buen exponente del falso conservadurismo pepero y alumno aventajado de quien perjuró sobre sus convicciones tradicionales para ayudar a defenestrar a España en la vorágine revolucionaria y materialista en la que se encuentra hoy, el Sr. Ministro dice diego donde dijo digo, matiza su gestión cuando antes atacaba la gestión de otros, difumina sus intervenciones y optimiza los fracasos de su gestión para seguir manteniendo contento al electorado que ha colocado a su partido al frente del Gobierno de España y no ofreciendo al pueblo “ni chicha ni limoná” para que la gente no se le suba a las barbas. Querido amigo católico, eso es el P.P. ¿Les seguirás votando dentro de cuatro años? No me digas que los carlistas no te lo advirtieron.

 

 Manu el Nieto de Nevares.

7 comentarios en “El "delfín" de Fraga

  1. ¿Y qué se va a esperar de Gay-ardón? Y ahora no sólo tienen que sufrirlo los madrileños sino todos los españoles. Pues que no quejen ahora los que votaron al PoPó creyendo que iban a cambiar las cosas.

  2. Pingback: Anónimo

  3. Lo que no es de recibo es que se actúe de una forma en el ámbito privado y familiar y se actúe de otra completamente distinta en el ámbito público. No entiendo cómo alguien se puede autodenominar católico y legislar situaciones sobradamente anticatólicas desde el punto de vista amoral sólo para contentar a determinados colectivos. Si tú eres de una manera, eres (ó debes ser) así cuando tengas el poder necesario para legislar. Si te comportas de distinta manera, no dejas de ser un títere social que arrima el ascua a su sardina sólo por el provecho personal que puedas obtener de la situación. Y lo peor de todo ello es que, con el cuento, arrastran a millones de votos católicos que creen todavía que con la victoria del PP las barbaridades del PSOE van a acabarse. Todo este sistema es una auténtica MENTIRA y los españoles siguen sin querer darse cuenta.

  4. Gayardón será el delfin de Fraga, pero todavía hay algunos merluzos que no se enteran que para contrarrestar al PSOE es necesario un PP y políticos que hagan la política que hace Gayardón. El día que el PP desapareciera España se hundiría.

  5. Ese es el eterno discurso de los merluzos liberales, amigo… Y cada día hay más gente que se está dando cuenta de ello. Lo mismo que la semilla tiene que morir para que la planta crezca, es posible que para que España resucite de sus cenizas, tenga antes que hundirse. Después de ese hundimiento, volverá el Rey de España a la Corte de Madrid. Ya llevamos dos siglos de decadencia y el fin está próximo. Vete preparando…

  6. Un católico que se llame católico, si es hombre y tiene a la integridad por bandera, ya sea fontanero, electricista, barrendero ó político, y sobre todo si tiene un cargo público tiene que anteponer a Dios y a su fé por encima de todo. Aunque no guste. Aunque no esté de moda. Aunque le duela a la gente. Y aunque no sea «políticamente correcto». Si no es así, no pasará de ser una porquería de católico y una birria de fontanero, electricista, barrendero ó político porque no hará más que engañar a todos los que tiene a su alrededor. Y si esto es, además, en el ámbito público más todavía. Gente como Gallardón es lo que sobra en la política española, lo que pasa es que todos los políticos de derechas son iguales. La izquierda, al menos, no engaña a nadie. Se les ve venir de lejos, pero los politicastros del PP no son sino sepulcros blanqueados porque presumen de ser lo que en realidad no son. Y ya hubo quien hace 2.000a años aquello de «quien no está conmigo, está contra mí». ¿Vale esto para los señores del PP?. Pues a ver si se enteran sus votantes…

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